Extremadura es una
comunidad autónoma española situada en la zona suroeste de la
Península Ibérica. Está compuesta por las dos provincias más extensas de
España:
Cáceres y
Badajoz. Extremadura limita al norte con las provincias de
Salamanca,
Ávila (
Castilla y León), al sur con
Huelva,
Sevilla y
Córdoba (
Andalucía); al este, con
Toledo y
Ciudad Real (
Castilla-La Mancha) y al oeste, con
Portugal. Su capital es
Mérida (antigua
Augusta Emerita), ciudad reconocida por el
Estatuto de Autonomía como sede de la
Junta de Extremadura.
La población total de Extremadura es de 1.102.410 hab.
[1] de los cuales, el 34% viven en las cinco ciudades más pobladas de la Comunidad Autónoma:
Badajoz,
Cáceres,
Mérida,
Plasencia y
Don Benito. La región es la mayor productora de
tabaco de
Europa. Tiene varias denominaciones de origen tales como la
torta del Casar, la
torta de la Serena, el
pimentón de la Vera o las
cerezas del
Valle del Jerte. Su territorio es cálido en el sur y templado, e incluso frío, en el norte. Está dotado de gran belleza medioambiental, sobre todo en el norte de la Comunidad y de un gran Patrimonio Histórico. Cuenta así mismo con un importante sector turístico, concentrado en las ciudades de
Mérida,
Cáceres,
Trujillo,
Plasencia,
Jaraíz de la Vera o el
Valle del Jerte. El pico más alto de la región es el
Calvitero, situado en el noreste de la
Provincia de Cáceres, con 2401
msnm.
Por Extremadura pasan dos de los ríos más importantes de la
Península Ibérica: el
Tajo, y el
Guadiana. Gracias a ellos se produce una agricultura de calidad, con productos como
pimentón,
tabaco y
arroz.
El
Día de Extremadura se celebra el
8 de septiembre.
Hidrografía
Extremadura reparte sus aguas entre tres cuencas hidrográficas, la del Tajo, la del Guadiana y la del Guadalquivir, aunque se estructura entorno a dos ríos que nacen fuera de la región, el
Tajo y el
Guadiana.
[editar] Cuenca del Tajo
El
río Tajo es el que estructura Cáceres. Nace en los
Montes Universales,
Teruel, y desemboca en
Lisboa. Entra en Cáceres tras pasar por
El Puente del Arzobispo en
Toledo y forma frontera entre
Toledo y
Cáceres hasta llegar a la cola del embalse de Valdecañas. El río se encaja profundamente en la penillanura lo que facilita la construcción de embalses. En la actualidad desde que se hace extremeño se encuentra, prácticamente, embalsado hasta
Alcántara. Debido a este profundo encajamiento no se han asentado en sus orillas grandes poblaciones. Aguas abajo hace de frontera con
Portugal y abandona definitivamente
España tras el embalse de
Cedillo.
En Extremadura el Tajo recibe alguno de sus principales afluentes. Los principales afluentes por la
derecha son:
- El río Tiétar, que nace en las estribaciones occidentales de la sierra de Gredos, al oeste de Peña Cenicientos (Ávila-Madrid). Entra encajado en Cáceres tras el embalse de Rosarito y recoge las aguas de La Vera y el Campo Arañuelo. Se trata de múltiples afluentes, tanto por la derecha como por la izquierda en cuyos márgenes se encuentran las principales poblaciones. Desemboca en el Tajo entregando las aguas en la cola del embalse de Alcántara, poco más abajo de la presa de Torrejón, en el Parque Nacional de Monfragüe.
- El río Alagón nace en la sierra de Herreros, en plena penillanura salmantina, tributaria del Duero. También sus principales afluentes tienen su cabecera en territorios robados al Duero. Entra en Extremadura muy encajado por Las Hurdes y así continúa hasta llegar a Coria, en Cáceres. Desemboca en el Tajo muy cerca del embalse de Alcántara. Tiene importantes afluentes, por la derecha el río Hurdano, el río Los Ángeles y el río Arrago; y por la izquierda el río Caparra, y el río Jerte un río que sorprende por su trazado rectilíneo entre Plasencia y el Puerto de Tornavacas, que da paso a Ávila.
Los principales afluentes por la
izquierda son de mucha menor entidad, ya que nacen en las Sierras Centrales Extremeñas. Los principales son el río Gualija, el
río Ibor, el
río Almonte y el
río Salor. De todos ellos sólo el Almonte tiene una cuenca hidrográfica de cierta entidad. Recoge las aguas de las
Tierra de Cáceres y recibe por la izquierda afluentes como el río Tozo y el río Tamuja. Se trata de un río encajado en la penillanura. El
embalse de Alcántara ejerce su influencia hasta su curso medio.
[editar] Cuenca del Guadiana
El
río Guadiana es el que estructura Badajoz. Nace en los manantiales de
Pinilla, en
Albacete y desemboca en un gran
estuario en
Ayamonte,
Huelva, haciendo frontera con Portugal. Entra en Badajoz por el Estrecho de las Hoces, en la sierra de La Umbría, y a su salida se encuentra ya embalsado. Circula por las
Tierra de Mérida - Vegas Bajas, por lo que en sus orillas encontramos importantes poblaciones, como
Don Benito,
Mérida y
Badajoz. Tras pasar Badajoz hace de frontera entre España y Portugal y hasta que abandona definitivamente Extremadura después de regar los
Llanos de Olivenza.
Los afluentes del Guadiana son mucho más numerosos, pero más cortos y menos caudalosos.
- Por la derecha destacan: el río Estena, el río Estenilla, el río Guadarranque, el río Guadalupejo y su afluente por la derecha el río Silvadillos que riegan Las Villuercas, el río Gargáligas y sus afluentes por la izquierda río Cubilar y por la derecha el río Ruecas y el río Alcollarín, el río Aljucán y el río Gévora. Toda esta zona está regada por dos importantes canales el canal de Orellana y el canal de Montijo.
- Por la izquierda destacan: el río Zújar y sus afluentes por la derecha el río Guadalmez que recibe las aguas del río Alcudia, el río Guadamez, el río Matachel, el río Guadajira, el río Olivenza y el río Alcarrache. También la margen izquierda está regada por dos importantes canales, el canal del Zújar y el canal de Lobón. El afluente más importante es el Zújar, que nace cerca de la Granja de Torrehermosa, en Badajoz y recoge las aguas de Los Pedroches y el valle de Alcudia.
La vertiente meridional de Sierra Morena entrega sus aguas al
río Guadalquivir. En Extremadura se encuentran las cabeceras de algunos de sus afluentes como el río Bencébar y el
río Viar.
Todos los ríos extremeños son ríos mediterráneos con un fuerte
estiaje en verano, un máximo en primavera, un máximo secundario en otoño y un mínimo secundario en invierno. Son ríos de
alimentación pluvionival.
Una de las características más destacables de los ríos extremeños es que a lo largo de la mayor parte de su curso encontramos numerosos embalses. Frecuentemente la cola de uno se encuentra a poca distancia de la
presa de otro. Son embalses tanto para regadío como para producción hidroeléctrica. Los canales para regadío son muy son modernos ya que la mayoría aparecen en los años de implantación del
Plan Badajoz. Extremadura no es tierra de
lagos, los pocos que existen son de carácter
endorreico y muy pequeños, sin embargo en las numerosas
dehesas de Extremadura existen innumerables charcas artificiales, que forman humedales más o menos grandes excavados en diversas partes de la dehesa para retener el agua de lluvia, y que hoy en día se han convertido en zonas húmedas de importancia.
[editar] Vegetación y espacios naturales
El contraste que introducen en la región las montañas dan a la comunidad autónoma de Extremadura una cierta variedad ecológica, aunque la mayor parte de la región pertenece al ámbito del
bosque mediterráneo. Esta ha sido una
región intensamente explotada desde tiempos de la
Prehistoria en la que, no obstante, existen zonas menos explotadas. Sin embargo, el modelo de explotación del bosque, la
dehesa, a alcanzado tal nivel de equilibrio ecológico que permite al mismo tiempo la explotación del medio natural y el desarrollo de la vida salvaje. La
dehesa es un modo de explotación del bosque en el que se arrancan las especies competidoras de aquellas que explotamos agrícolamente. Aparece, así, el estrato arbóreo, con
encinas y
alcornoques, y el prado, con hierba para que paste el ganado. También se intercalan explotaciones agrícolas. Se trata de un sistema de explotación que se remonta, al menos, a la
época romana.
El
piso basal domina en la mayor parte de la región en él aparece el
bosque mediterráneo. La vegetación típica es
xerófila, ya que tiene que soportar la aridez estival. La especie dominante es la encina. El sotobosque es leñoso, espinoso y aromático, con especies perennifolias como el lentisco y el aladierno. En el cortejo florístico aparecen especies como la sabina, el madroño, el romero, el tomillo, las
jaras, etc. En las zonas más húmedas aparece el roble como especie dominante. Es muy importante el
bosque galería, en el que aparecen especies frondosas como el
álamo, el
chopo o el
olmo, que encontramos en los márgenes de los ríos y las charcas.
En el
piso montano aparece el roble como especie dominante, y es el piso más alto de la mayor parte de las montañas de la región. Esta zona ha sufrido la presión antrópica, por lo que encontramos especies de repoblación, principalmente de pinos alóctonos de rápido crecimiento.
El
piso subalpino sólo aparece en el Sistema Central. Aquí aparece el roble y el haya. En el piso alpino, que sólo se da en el entorno de la sierra de Gredos aparece la pradera alpina. Este piso ha sido utilizado para pasto de verano al menos desde la
Edad Media y hasta mediados del siglo XX.
[editar] Sistemas montañosos
Al norte de la comunidad se alzan las sierras del
Sistema Central, con la
Sierra de Gredos,
Sierra de Béjar donde Extremadura alcanza su mayor altitud en el
Calvitero con 2.401 m y la
Sierra de Gata que la separan de la meseta norte castellana.
En el centro encontramos, de este a oeste, la Sierra de las Villuercas, la Sierra de Montánchez y la Sierra de San Pedro, que forman parte de los
Montes de Toledo.
Al sur se eleva
Sierra Morena que separa Extremadura de Andalucía.
El clima dominante en Extremadura es el
mediterráneo, pero matizado por la
advección de
masas de aire marítimo procedentes del
Atlántico. Los centros de acción principales son el
frente polar, que descarga sus masas de aire húmedas y el
anticiclón de las Azores. En invierno a la región le alcanzan los efectos de los
anticiclones térmicos que aparecen sobre
La Mancha, que dan a la región un
tiempo seco y frío, en esta situación son frecuentes las
nieblas en el valle del Tajo y del Guadiana. No obstante, el murallón del Sistema Central dificulta la entrada de la mayoría de los ciclones cargados de lluvia que atraviesan la península debido al efecto barrera, mientras que el
efecto foehn proporciona a la región vientos secos y cálidos, que pueden llegar a ser fuertes. Los días nublados son escasos, aunque hay grandes diferencias entre las montañas, del Sistema Central y el resto de la región. La
insolación sobrepasa las 2.600 horas. Las situaciones de
gota fría en otoño son raras, ya que estamos relativamente lejos de las principales masas de agua. Cuando se producen está asociadas a gotas frías de mayor radio situadas sobre el
golfo de Cádiz. La mayoría de las lluvias entran en la región por el suroeste. La
orografía influye decisivamente en el clima de algunas partes de la región, creando
microclimas muy
húmedos en las
sierras del
norte, particularmente en las comarcas de La
Sierra de Gata,
Valle del Ambroz,
Hurdes,
Valle del Jerte y
la Vera, donde las precipitaciones son muy abundantes.
Dehesa extremeña en primavera.
Las precipitaciones son escasas en casi toda la región. La mayor parte de ella recoge menos de 600
mm anuales, y en el centro del valle del Guadiana no se alcanzan los 400 mm. En la
sierra de Guadalupe de alcanzan los 1.000 mm, pero donde más lluvias caen son en las montañas del Sistema Central, donde se superan los 1.000 mm. El máximo se alcanza en la vertiente sur de la sierra de Gredos, donde se superan los 1.500 mm. Una de las características más notables, sobre todo en las regiones más secas es la irregularidad interanual. La época más lluviosa del año es la primavera, seguida del otoño. Son las épocas en las que llegan las masa de aire polar marítimo que trae el frente polar. El anticiclón de las Azores predomina en verano y aleja las lluvias. Encontramos tres, y hasta cuatro, meses de
aridez en casi toda la región. A medida que ascendemos por las montañas los meses de aridez se reducen y en las montañas más altas quedan reducido a dos.
Las temperaturas presentan un patrón muy acusado de norte a sur. Las temperaturas medias anuales más frías se dan en el ángulo noroeste del Sistema Central donde se sitúan en torno a los 13
ºC. Aumentan progresivamente a medida que nos desplazamos hacia el sur. En resto del norte de Cáceres tiene unas medias anuales en torno a los 15 °C y el sur sobre los 16 °C. Badajoz tiene unas medias anuales en torno a 17 °C, que desciende ligeramente en Sierra Morena. Las temperaturas más altas se alcanzan en el centro del valle del Guadiana, donde se superan los 17 °C de media anual. El mes más frío es enero y el más caluroso agosto, pero salvo en las montañas del Sistema Central en ningún mes se alcanzan temperaturas medias bajo cero. No obstante, en todos los sistemas montañosos las mínimas absolutas sí pueden estar por debajo de cero, por lo se dan heladas esporádicas. El verano llega a ser muy caluroso en toda superando las medias los 25 °C.
Con estas características de precipitaciones y temperaturas que encontramos en Extremadura el
balance hídrico es claramente negativo, con un mínimo muy acusado en verano y un largo periodo de recarga que no garantiza la total recuperación de los
acuíferos en los años de sequía. Estamos en una región semiárida, que depende de las reservas de agua de las montañas, principalmente de las del sistema central, y de los grandes ríos de la región.
Municipios más poblados
Los municipios de Extremadura que poseen más de 7.000 habitantes son 21 (
INE, 1 de enero de 2010):
Cáceres, con 94.179 habitantes es el segundo municipio más poblado de Extremadura y el más extenso de
España.
Cartel en castellano y a fala.
En Extremadura la única lengua reconocida como oficial es el
castellano. No obstante en su territorio se hablan otras lenguas:
- Portugués, con varias variantes principales: el portugués oliventino en la comarca de Olivenza, el portugués de Herrera de Alcántara, el portugués de Cedillo, el de algunas alquerías de Valencia de Alcántara y el de La Codosera. En la mayoría de estas localidades el portugués se halla seriamente amenazado. Algunas escuelas extremeñas ofrecen la enseñanza del portugués como lengua extranjera, pero no siempre a niveles que lleven a los alumnos a dominar el idioma.
- La Fala, lengua estrechamente vinculada al gallego y al portugués, con fuertes influencias asturleonesas, está catalogada como Bien de Interés Cultural y goza de especial protección por parte de la Junta de Extremadura. Se habla en el Valle de Jálama (Xálima en esta lengua).
- Idioma extremeño o castúo que forma parte del tronco asturleonés y pese a ser la lengua que después del castellano cuenta con mayor número de hablantes, pese a gozar de reconocimiento por organismos internacionales y estar en serio peligro de desaparición, es la que menor protección tiene, careciendo por completo de normalización o la más mínima cobertura de su enseñanza ni privada ni pública.